El viernes termine de dar clase y no se por que me fui con el mate al jardín. Bueno, sé por qué… hacia mucho calor para merendar adentro. Pero lo que no se es por qué elegí sentarme en el pasto.

Eran mas de las seis de la tarde y ya no daba el sol directamente ahí en ese hueco dentro de la manzana que es nuestro patio. Un patio hermoso, con fondo de tierra, pasto, plantas, parrilla y tortuga en la casa que mi vieja eligió y nos dejó. La casa compartida con mi hermano, su familia y la mía, la casa que compartirán, quizás también, nuestros hijes.

Ahí sentada en el pasto acepté la sugerencia de YouTube en el teléfono y le di play al video más inspirador que creo haber visto jamás.

Así descubrí a Jonna Jinton.

14 minutos y 25 segundos en los que no estuve ahí sino en un pueblo del norte de Suecia donde la larga noche del inverno y la eterna luz del verano definen la vida de las personas.

Pero como estoy comprendiendo cada vez más, cuando no somos capaces de modificar nuestra realidad exterior, tenemos que cambiar nosotres. Hacer algo distinto, para contarnos otra historia. La narrativa siempre se va a acomodar. El poder está en lo que hacemos. Lo que decidimos hacer.

Jonna decidió vivir una vida creativa.

Eligió dejarlo todo y vivir en su tierra, en la tierra de sus ancestros, conectarse con la naturaleza, con la música de los animales y las pinturas de las flores y los bosques. Entrar en el hielo y sentir el poder de la vida. Amar la maravilla. Lo simple, lo cotidiano, el sol.

No tenía dinero, trabajo ni plan. Pero tenía algo parecido a lo que tenemos muchos, una computadora y una cámara. Empezó un Blog, un canal de YouTube y pasó horas, días, años mejorando sus fotos, sus videos y sus escritos.

Inspirada en John Bauer, el célebre ilustrador sueco del siglo XIX, fue capaz de crear obras igual de increíbles con su arte fotográfico. Y así es. Siempre creamos desde y para las creaciones de otres, en un espiral ascendente que es la belleza del mundo.

Hoy, más de diez años después de su primer video en YouTube, Jonna estrena éste que vi yo, desde el jardín de casa en un barrio del conurbano bonaerense de Argentina, con más de 8 millones de vistas.

En el medio, se enamoró de uno de los lectores de su Blog. Se casaron y juntos llevan el negocio que incluye la venta de las obras de arte de Jonna y la joyería artesanal en plata que hace él desde el taller de la casa en la que ahora viven, en el mismo pueblo donde comenzó todo.

Johan, su marido, no dejó inmediatamente su trabajo en la fábrica. Se puede ver en Instagram como comparte emocionado el hecho de que sus primeras artesanías tuvieran tan buena aceptación, mientras se dispone a encarar la jornada laboral de su futura vida-anterior sabiéndose ahora en la senda de una vida creativa., una vida elegida.

Todo el fin de semana estuve pensando en Jonna y viendo sus videos.

Flasheando con alguna vez irnos con Pata y Juli a vivir a Santiago, cerca del monte y sus misterios, sus frutos y leyendas, la música y el quichua, el embrujo salamanquero de la chacarera… Poder transmitir de alguna manera toda esa magia que me atrapó hace más de quince años cuando sólo saqué pasaje de ida. Algún día… ¿Por qué no?

Todo es posible en una Vida Creativa. En la decisión de crearla.

Elegir el largo camino y la felicidad de cada salida del sol.

*.*


John Bauer

 (Swedish, 1882–1918)

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